¿Porqué tenemos problemas digestivos?
Durante la historia del hombre los cambios en la alimentación han sido muy lentos y progresivos.
En la prehistoria el hombre era nómada y por lo tanto comía lo que cazaba y recolectaba. Hace unos 9000 años las tribus nómadas empiezan a asentarse y esto genera una serie de cambios:
Domesticación de los cereales, principalmente trigo y cebada.
Cría de vacas y cabras que proporcionan leche y carne.
Cocción de numerosos alimentos.
Estos cambios hacen que la cantidad de alimentos aumente y con ello aumenta también la población de manera rápida y significativa.
Durante un periodo muy largo de tiempo no se producen cambios en la alimentación, desde los romanos hasta las grandes guerras del siglo XX. esto favorece la adaptación de nuestro cuerpo. Con el comienzo de las migraciones y sobre todo de la segunda guerra mundial, empiezan los cambios en la nutrición. En el siglo XX tiene lugar el desarrollo de la industria alimentaria, lo que da lugar a numerosas transformaciones.
Nuestro cuerpo necesita un proceso lento y largo para adaptarse a los cambios en la alimentación que no hemos llevado a cabo.
Todo esto hace que existan una serie de diferencias entre la alimentación moderna y la de antaño. La principal diferencia es que la nueva alimentación es rica en macromoleculas, para las que nuestras enzimas y mucinas no están adaptadas y en muchos casos son incapaces de metabolizar correctamente las nuevas moléculas, son alimentos pobres en los nutrientes necesarios y, además, están contaminados (pesticidas, hormonas, antibióticos, metales pesados…), esto nos lleva a una hiperpermeabilidad intestinal creando una serie de problemas: mala absorción de nutrientes, flora de putrefacción (gases, malas digestiones, hinchazón abdominal…), estreñimiento…
Además a esto hay que sumarle la forma de cocinar y preparar los alimentos, La cocción a altas temperaturas produce cambios moleculares y degradación de los alimentos, macromoleculas que no somos capaces de metabolizar.
